Treinta años de estudios, búsquedas y ensayos apasionados.
Treinta años transcurridos de la mano con el onírico, imaginando y soñando el alcance de la Esencia, entendida como elevación espiritual, equilibrio y paz.
El sueño de Baldo Baldinini es y siempre ha sido lucido, perfecta fusión de innovación, en la tradición, poniendo a enfrentarse compendios del ‘700 con técnicas modernas de trabajo.
Compromiso, curiosidad y un poco de genio han permitido la extracción del alma más íntima de innumerables flores, frutas, cortezas y raíces. Un recorrido de profundización que encuentra su hábitat en el silencio del laboratorio-olfatorio de Baldo, desarrollándose y floreciendo entre las características y las emociones del suave escenario natural de las colinas de Rímini. Perfumes, aromas y especias que afincan sus raíces en la vida cotidiana, enriqueciéndola con gracia y armonía.
Entrar en confianza con los elementos significa emprender una relación con los mismos, revelando su alma al mismo tiempo pura y frágil, con el compromiso de cuidarla y respetarla profundamente.

El vino utilizado para las creaciones de Baldo es como el lienzo para la pintura; es el elemento fundamental y cambiante en cada vendimia. Y Baldo Baldinini respeta las peculiaridades de cada vendimia transformando en virtud peculiar las características más íntimas de cada cosecha, realizando ediciones millesimate de cada una de sus creaciones.
La selección de vinos es minuciosa, apasionada y finalizada a la búsqueda de la perfecta fusión entre aromas y fragancias. Se comienza así hacia la creación de un nuevo licor, que nace del vino y luego se eleva expresando con tonos fuertes y agudos todas sus facetas aromáticas.

ORGANICO
La selección de los vinos que sirven de base para los licores es profundamente estricta y se basa en el criterio de naturaleza y en sus capacidades de generar la inspiración creativa.
Los vinos elegidos no contienen químicos ni preservativos, ni levaduras.

LAS CONCENTRACIONES
La naturaleza de los procedimientos de elaboración es fundamental para Baldo, cuya filosofía es la de no utilizar ningún aditivo químico, colorante artificial o azucares quemados.

EL TIEMPO
Para crear un gran Bitter o un gran Vermouth el tiempo es el factor más importante. Nada se puede estandarizar.
Es necesario apelarse a la experiencia y a la paciencia en función de las varias tipologías de especies y de vino.
Es un procedimiento cristalizado en el tiempo, simultáneamente cómplice y amigo del tiempo mismo.