La elegancia del bitter según Baldo Baldinini.

El color de tonalidad cobre de este aperitivo presagia las cálidas sensaciones de los atardeceres mediterráneos en verano.

Y efectivamente, en la copa explota el perfume de las flores del naranjo y de las cascaras confitadas y frescas. Llegan luego al paladar toques de alcazuz dulce y ruibarbo fresco, preciosas resinas del oriente medio, flores moscadas y macis.

El sabor envolvente de naranja sigue con suaves notas de canela y hierbas amargas tan sofisticadas que las mismas se funden en un largo regusto agradablemente amargo y equilibrado.

Ningún aditivo químico, ningún colorante artificial por este bitter elegante, con marcada identidad.